El arrendamiento puro como principal opción de renovación vehicular

Aunque nuestra cultura todavía se encuentra rezagada con respecto al tema de poseer gran parte de los bienes que utilizamos, hoy en día comprar ya no es ni la única ni la mejor opción disponible en el mercado para que un negocio adquiera uno o más vehículos. El esquema del arrendamiento está creciendo en nivel de aceptación y es una de las principales herramientas financieras para adquirir vehículos y al mismo tiempo deducir impuestos.



Una de las claves para ser exitoso en el plano de los negocios es algo que hemos comentado más de alguna vez en este blog y que seguramente han escuchado en otros lugares; comprar aquello que aumenta de valor y arrendar lo que se devalúa. Estas palabras, aunque parecieran trilladas, son uno de los pilares del arrendamiento, no solo de vehículos sino de activos en general.

No es secreto que, a diferencia de un bien inmueble, los vehículos, montacargas, equipo de transporte y bienes muebles en general; pierden parte de su valor con el paso de los años. Esta es una de las razones principales para considerar el arrendamiento en lugar de la compra de un vehículo. Según lo que se escucha en las agencias de autos, un auto pierde 26% de su valor en el primer año de vida, 16% correspondiente al IVA y el 10% restante por el uso del mismo. En términos únicamente de dinero, si tuvieramosel día de hoy $300,000 para invertirlos, ¿los invertiríamos en algo que en un año va a tener un valor comercial de $222,000?


Claro que no podemos ver todo únicamente en términos de dinero ya que un auto es algo que, para bien o para mal, requerimos para transportarnos o en el caso de un negocio, para completar parte de nuestro ciclo de trabajo. De cierto modo, para un negocio o hasta para un profesionista, el auto es un bien del cual esperan recibir cierta productividad; un vehículo de reparto, o un abogado que requiere dar una imagen a sus clientes mediante un buen auto. De ahí que podemos llegar a la siguiente premisa: la productividad que recibiremos del auto, ¿está ligada de manera inequivoca al hecho de ser propietarios del mismo?

La respuesta a la pregunta anterior es no. Tener o no la factura del auto a nuestro nombre y haber pagado el valor del vehículo de contado a la agencia no va a hacer que obtengamos un mejor retorno de nuestra inversión si esto lo medimos en productividad. Esta productividad la obtenemos de lo que hacemos día a día con el bien que tenemos; por lo tanto, a quién no le agrada la idea de tener un vehículo del cual obtenemos cierta productividad y al mismo tiempo deducir más impuestos, de forma legal, de los que nos permite la depreciación fiscal?

El arrendamiento puro es un esquema mediante el cual el arrendador se obliga a comprar un bien para otorgar su uso y goce temporal a un cliente. Esto mediante el cobro de rentas en un periodo determinado. El pago convenido se realiza únicamente por la renta del uso del vehículo, por lo tanto no hay capital ni intereses con respecto al valor de la unidad.